La Recogida Selectiva Puerta a Puerta y los efectos sobre la prevención de residuos

La experiencia de los municipios que han implantado la recogida selectiva puerta a puerta constata resultados importantes en la reducción de los residuos. Según analizó la Asociación y la Fundación ENT en el 2013, la generación de residuos per cápita en los municipios catalanes antes y después de implantar el sistema puerta a puerta (PaP) presenta una disminución promedio en porcentaje (ponderado por población) del 15,3% inmediatamente después de la implantación. A continuación se presentan los resultados de prevención de residuos alcanzados con la implantación del puerta a puerta, organizados en base al año de implantación.

Prevención de residuos lograda tras la implantación de sistemas de recogida puerta a puerta puros.



Solo se han contabilizado las experiencias donde la recogida PaP se aplica en más del 90% de la población.


Prevención de residuos lograda tras la implantación de sistemas de recogida puerta a puerta Puros
La prevención lograda en los dos primeros años después de la implantación llega al 15,3% de prevención de residuos. Después tiende a estabilizarse.



Cuando se compara la prevención lograda entre las diferentes modalidades de recogida puerta a puerta, se obtiene que en el caso del modelo de recogida PaP de 2 fracciones la prevención lograda después de la implantación es inferior a la obtenida en los otros modelos que recogen más fracciones puerta a puerta.


Prevención de residuos lograda tras la implantación en diferentes modalidades de recogida puerta a puerta, en función de las fracciones recogidas.




 
Ningún otro modelo alcanza estos niveles de reducción y entre las principales causas están:

1. La desaparición de los residuos no municipales.

Se considera una de las causas más importantes que explican la reducción de residuos, ya que la implantación del modelo PaP supone la desaparición de casi todos los contenedores de la calle, por lo que se eliminan los vertidos irregulares de residuos industriales, talleres, jardineros, los generadores de escombros, etc., los cuales hasta el momento camuflaban sus residuos en el interior de los contenedores de la calle. Al desaparecer los contenedores, estos vertidos se hacen más visibles y por lo tanto, es más fácil detectarlos e identificar al productor.





2. Turismo de residuos

No obstante, también aparece el fenómeno llamado "Turismo de residuos" que es responsable de una pequeña parte de la reducción total que se da en implantar el modelo puerta a puerta. Este fenómeno aparece cuando un pequeño porcentaje de población que, en desacuerdo con el sistema de recogida implantado en su municipio, vierte ilegalmente sus residuos municipales en los contenedores de pueblos vecinos. También puede existir un vertido ilegal en carreteras, arroyos, etc., Insignificante en peso pero potencialmente muy visible.

Factores que pueden influir en que este fenómeno sea mayor:

  • Elevado turismo y elevada presencia de hogares de segunda residencia
  • Ocurrencia del fenómeno de ciudad dormitorio
  • Municipios vecinos cercanos con sistema de recogida con contenedores
  • Contenedores de los municipios vecinos ubicados en lugares cercanos y de paso
  • Escasa campaña de comunicación e información. Escasos esfuerzos de seguimiento del sistema.

Este punto es de difícil control, es necesaria la complicidad de los municipios receptores y puede ser sancionable siempre que esté recogido en la ordenanza municipal. Trasladar los residuos para evitar hacer una separación en origen y ceñirse a unos horarios de recogida puede parecer, a este grupo de población, oportuno al inicio pero tiende a no ser sostenible a largo plazo.



3. Cambio de hábitos en la población.

La implantación de una recogida selectiva puerta a puerta implica importantes campañas de información y concienciación que deben llegar a toda la población. Para ello se realizan diversas reuniones informativas hacia la población, charlas sectoriales, a los comercios, asociaciones, comunidades, visitas puerta a puerta, etc. Además, una vez implantada la recogida implica un seguimiento comunicativo a través de agentes cívicos, inspectores e informadores. Este esfuerzo comunicativo hace que la gente esté muy informada y concienciada, lo que se traduce en una mayor sensibilidad y en el que las campañas que se realizan en el municipio den mejores resultados.

Por otra parte, el hacer corresponsable al ciudadano de la correcta gestión de sus residuos, hace que éste sea más consciente de la propia generación y de la problemática que lo rodea y esto da lugar a los cambios de hábitos en los hogares, optando por acciones que dan una reducción en la generación de los residuos. Por tanto, es fácil encontrar ciudadanos de municipios puerta a puerta que incorporan hábitos en su día a día que representan un beneficio ambiental y económico, como ir de compras con cesta, con fiambrera, optar por productos a granel o con el mínimo embalaje, evitar productos de un solo uso, usar agua del grifo, rechazar la publicidad en el buzón, etc.